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lunes, 15 de abril de 2013

Aló Presidente, según la Constitución Bolivariana

Tras la tormenta, no ha llegado la calma. Los ánimos no se han apaciguado en Venezuela tras conocerse los resultados electorales. El candidato oficialista, Nicolás Maduro, ha obtenido la victoria con el 50,66% de los votos, según ha anunciado el cuestionado Consejo Nacional Electoral (CNE). Pero el líder de la oposición, Henrique Capriles, que ha recabado el 49,07% del apoyo popular, no ha dado por buenos esos datos y ha exigido el recuento "uno por uno de todos los votos". Esta denuncia se convierte en un nuevo capítulo en estos controvertidos comicios, donde se han sucedido las acusaciones de manipulación. Un proceso electoral que analizamos en cinco puntos:

¿Quién puede ser presidente de la República Bolivariana?


Sólo los venezolanos nacidos en el país pueden optar a la Presidencia de la República. Así lo fija la Constitución de 1999, que también contempla otra serie de requisitos indispensables para acceder al máximo cargo del país sudamericano. Entre ellos, la Carta Magna establece que el candidato debe superar los 30 años y no puede tener otra nacionalidad. Además, ni las personas condenadas judicialmente, ni los miembro del clero, pueden presentarse al proceso electoral.

¿Quién vota y cómo?

La Constitución venezolana deja claro que la elección del Presidente de la República se hará mediante votación "universal, directa y secreta". Un proceso del que sale ganador el candidato que obtiene la mayoría de votos válidos. Sólo pueden votar en estas elecciones los ciudadanos venezolanos mayores de 18 años.

¿Cuánto tiempo dura el mandato presidencial?

El presidente electo de la República ejerce su cargo por un periodo de seis años. La Constitución de 1999 fijaba que este sólo podía ser reelegido una vez y, además, de manera continuada a su primer mandato. Pero esta claúsula se modificó en 2009, cuando Chávez impulsó la introducción de una enmienda en la Carta Magna que le permitiera optar al máximo cargo del Estado por tercera vez. Esta iniciativa se tradujo en la nueva redacción del artículo 230, que quedó simplemente así: "El periodo presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida". A través de un referéndum, los venezolanos aprobaron la supresión de la coletilla que restringía la reelección "por una sola vez".

¿Por qué se han convocado unas nuevas elecciones?

El oficialismo, con el fallecido Chávez a la cabeza, ganó en octubre de 2012 las elecciones presidenciales. A pesar de la victoria del Comandante, con su muerte, la Constitución obligaba a la convocatoria de nuevos comicios, ya que la Carta Magna solo permite que el vicepresidente asuma el poder si la ausencia del presidente se produce en los dos últimos años del mandato.

¿Qué cargos ostenta el presidente?

El presidente electo concentra el Poder Ejecutivo y dirige la acción del Gobierno, según recoge literalmente la Constitución bolivariana de 1999. Además, también se convierte en el máximo responsable de los militares, adquiriendo la condición de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional.

Elaborado para la E. P. El País

lunes, 25 de marzo de 2013

La cara y la ceja del señorito, y el recuerdo de Ávila

Los políticos, como los animales, se vuelven más peligrosos cuanto más heridos se encuentran. Observen a Bárcenas, ejemplo perfecto de esa fauna. El PP teme que sus últimas bocanadas públicas acaben con la estructura popular montada tras la caída del zapaterismo. Rajoy y sus acólitos se muestran prudentes, expectantes y algo temerosos. Toca arriar velas y luchar contra la tempestad. Por ello, a nadie debe extrañarle que, cuando la Tormenta Perfecta arrecie de verdad, se sucedan las manifestaciones más demagógicas, populistas y revanchistas (entre ellos y contra el adversario común). Será el síntoma de que la guerra ha comenzado realmente. De hecho, al otro lado de la línea, el PSOE-A ya vivió su particular capítulo. Y lo hizo en plena carrera electoral hacia el palacio de San Telmo. Una pugna que acabó hace un año exacto.

Porque, antes de llegar a la meta, los socialistas andaluces andaban perdidos y con la picha hecha un lío. Tras décadas de victorias contundentes y culos pegados a los asientos de la Junta, las encuestas y la realidad -los comicios locales y las elecciones nacionales anteriores- parecían dejarlos fuera del Gobierno. En plena restructuración interna a nivel español, con sus líderes peleándose y en busca de una nueva corriente ideológica a la que abrazar; fue cuando se hizo más evidente la aflicción del PSOE-A. Y, cual animal amedrentado, los dirigentes del partido se lanzaron a la yugular de su adversario. Ya saben, tocaba sacar a pasear ese Bóxer de González; el cual, traducido a su versión andaluza, se transforma en un señorito a caballo. Y Antonio Ávila, entonces consejero de Economía, echó mano de la dialéctica y el desprestigio: “Estoy deseando que llegue el día 25 para verles las caras. Quiero verle la ceja al señorito”. Y llegó el 25, ganó el PP las elecciones, pero no logró la mayoría suficiente para sentarse en San Telmo. Y Ávila pudo ver sus ansias cumplidas. Pudo ver la cara y la ceja "del señorito": 


sábado, 7 de abril de 2012

Cinco claves tras el 25-M

1. El PP suelta lastre

Con la victoria en las urnas, los populares lograron deshacerse de muchos de aquellos prejuicios que lastraban a la formación en Andalucía. El resultado que arrojó el 25-M permite al PP desprenderse de palabras ligadas durante bastantes años a su idiosincrasia. Achacarle hoy a Arenas el calificativo de Señorito implica insultar al 40% de los ciudadanos que le dieron su apoyo. Si los árboles le dejan ver el bosque, el PP-A puede afrontar cuatro años de oposición que terminen en el palacio de San Telmo en 2016. En cambio, de entender la jornada electoral como un fracaso absoluto y optar por volver al discurso de final de los 90 -ese que se dicta desde Madrid y donde se repiten palabras como PER, clientelismo; adecentadas todas con desprecio hacia los andaluces-; el río volverá a recorrer el mismo curso que llevó estos 30 años.

2. El PSOE debe regenerarse

El PSOE perdió las elecciones por primera vez y, desde luego, debe hacérselo mirar. Los socialistas deben comprender que el 25-M perdieron una cantidad ingente de votos. El Gobierno no debe nublarles la vista. La formación tiene que apostar por esa regeneración que se habría iniciado en el caso de perder el Ejecutivo autonómico. En el partido sobran muchísimas caras y muchísimos nombres. El PSOE-A debe volver a salir a la calle, debe acercarse de nuevo a la ciudadanía y abandonar los despachos. Evidentemente, una tarea difícil si se ostenta la vara del poder.

3. IU, vencedora moral

Ni el PSOE, ni el PP. Izquierda Unida (IU) se alzó el pasado 25 de marzo como la gran vencedora moral de la noche. La coalición de izquierdas consolidó -tras las elecciones municipales y nacionales- su respaldo en las urnas y, además, accederá al Gobierno regional por primera vez en la historia. La formación venció en todas sus disputas. El partido logró todos aquellos diputados por los que peleaba. Más allá de la escenificación radical que muestra ahora Sánchez Gordillo, las bases de IU tenían muy claro que lucharían por impedir la entrada del PP en la Junta. Los votantes de la coalición conocían tal premisa cuando acudieron a los colegios electorales; básicamente, porque los candidatos del partido no pararon de repetir sus intenciones durante su campaña.

4. UPyD y PA, fuera de la Cámara

En Andalucía hay tripartidismo. En el Parlamento no cupieron más formaciones. PA y UPyD se quedaron muy lejos de su único objetivo: acceder a la Cámara. Por tanto, ambas formaciones sólo pueden valorar aquella jornada como un fracaso. Sobre todo, lo fue para los andalucistas; quienes emprenden ahora un camino aún más tortuoso. El partido perdió votos y ya no se puede presentar como la cuarta fuerza política de la Comunidad Autónoma. Deben pensar en redefinirse y refundarse.

5. Emoción hasta el último minuto

Había partido más allá de las encuestas. Una gran parte de los sondeos proclamaban la victoria del PP por mayoría absoluta. Decían que los populares borrarían a los socialistas del mapa. Que el azul teñiría España de la Costa da Morte al Cabo de Gata. Pero el PSOE se aferró con uñas y dientes a sus posibilidades; y sobrevivió. Griñán mantendrá el poder en Andalucía -además, previsiblemente, el partido lo recuperará en Asturias-. Y Arenas vuelve a estar en entredicho. ¿Se quedará ejerciendo en la oposición o marchará a Madrid, como hiciera en los 90? Por ahora, hasta que Rajoy no acometa la primera renovación del Ejecutivo central, parece que pervivirá por Sevilla. Ya comenté que Sanz mostró cierro derrotismo el día que arrancó la campaña electoral. Parece que ya intuía su destino.

domingo, 29 de enero de 2012

Andalucía, en portada ¡Por fin!

El adelanto de las elecciones generales revertirá positivamente en Andalucía. Por primera vez desde 1994, los ciudadanos de la Comunidad acudirán a las urnas en solitario. Será el próximo 25 de marzo. Y, entonces, no pulularán en el horizonte mediático ningún tipo de sombra nacional que ocupe portadas y relegue las autonómicas a un segundo término.

Durante años, la coincidencia de las generales y las regionales jugó en contra del Sur. Los asuntos del Sur quedaban postergados a páginas interiores, a suplementos especializados o a pocos minutos en los telediarios. Una coyuntura que resta fuerza a la Junta a la hora de reclamar en Madrid. Si tus reivindicaciones y promesas no se reflejan en los medios, no existen en la práctica.

Ahora, en cambio, la realidad viró. Socialistas y populares vuelcan todos sus esfuerzos en esta región. Saben de la importancia de las autonómicas y el camino que pueden marcar de cara al futuro: hegemonía del PP o renacimiento del PSOE. Por ello, ahora se ven, oyen y leen las necesidades y requerimientos de los andaluces. Madrid escucha atenta y mira sin distracciones hacia Despeñaperros. Aquí se juega un auténtico match-point y, cuando el árbitro falle, el Sur contará este 2012 con un ojo de halcón para reclamar.

jueves, 26 de enero de 2012

La pugna por San Telmo (a 60 días vista)

Arranca la carrera por ocupar los despachos del sevillano Palacio de San Telmo. Desde hoy, faltan exactamente 60 días [contando la jornada de la votación] para las elecciones autonómicas. Y los políticos andaluces se preparan en el punto de salida. Será una carrera de fondo, intensa y apasionante. Básicamente, porque dos partidos minoritarios (UPyD e IU) podrían entregar las llaves de la Junta a populares o socialistas; puesto que, visto ahora, con encuestas recién publicadas, la mayoría absoluta queda muy lejos del PSOE y a pocos escaños del PP.

Y el pistoletazo de salida deja una caída brutal, gravísima e incomprensible del candidato José Antonio Griñán. En el parlamento regional, el actual presidente de la Comunidad cifró en el 1,4% el déficit de Andalucía. Sólo 24 horas después, la consejera de Hacienda le tiró -metofóricamente- el libreto de los datos a la cara. Martínez Aguayo apuntó que "va a estar en torno a la media nacional, sobre el 3%".

Con todo esto, los andaluces se preparan para dos meses de acusaciones cruzadas y de continuas referencias a corruptos de uno y otro lado. Por nuestra parte, la de los medios, ya lustramos las zapatillas de deporte para acudir a inauguraciones incomprensibles, para asistir a mítines populistas -donde se escucha lo mismo una y otra vez- y dar la mano a políticos que, tras el 25 de marzo, decidirán limitar sus conversaciones contigo. Es la magia de las urnas. Es la potagia de los comicios.

P. D.: Copio a @juanlarzabal su idea de escribir durante estos dos meses un post diario sobre las autonómicas. Es una tarea que me propongo cumplir, aunque desconozco si lo conseguiré. En total, 60 entradas en 60 jornadas. Pido perdón si no lo logro. Compréndanme, a veces la política no da más de sí.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Cinco claves para el 20-N

1. La izquierda se fracciona

Anda la izquierda metida en un lío monumental desde que el PSOE decidiera abandonar las tesis socialdemócratas y abrazar a los mercados financieros -aquellos que tan bien definiera Adam Smith, como la "mano invisible", pues no los vemos y no veas la de hostias que nos dan-. Perdido anda este electorado, sin un referente claro. Habrá hoy quien idílicamente se mantenga al lado de Alfredo; y quien opte por la histórica Izquierda Unida (IU), que siempre recoge votos en época de vacas flacas socialistas. Por su parte, habrá ciudadanos de centro-izquierda desencantados con la última legislatura de ZP, que podrían decidirse por UPyD (formación a la que las encuestas conceden un crecimiento expectacular en el Congreso). Y también habrá quien opte por Equo, un partido nacido a imagen de los Verdes europeos y destinados a jugar en el futuro un papel similar en España. En definitiva, un electorado fragmentado que consolida la victoria del PP y que arrastrará seguramente al PSOE a uno de los peores resultados de su historia.

2. De Rubalcaba sabemos lo que hizo...

Alfredo, como afirma le gusta que le llamen, inició hace 17 días una de las campañas electorales más duras de la historia reciente del PSOE. Portaba a la espalda, cual mochila de viaje, un peso desmesurado; y afronta hoy una jornada de decepción (previsiblemente). Las encuestas lo sitúan ahora a 17 puntos de Rajoy, al igual que cuando arrancó la pugna política hace dos semanas. Para él y los socialistas resultó imposible recortar distancias; deshacerse del pasado que representa el, desde esta noche, Ejecutivo en funciones. Rubalcaba fue uno de sus pesos pesados en las dos últimas legislaturas; y, a pesar de sus intentos de alejarse ahora de ZP, la ciudadanía continúa viéndolo a la derecha de Zapatero, como vicepresidente y ministro. El electorado no habla de la valía de sus propuestas, sino de la credibilidad de las mismas ¿Si tiene iniciativas para ayudar a España por qué no las empleó en el Gobierno? Alfredo, sé lo que hiciste el último mandato...

3. ...Y de Rajoy no sabemos lo que hará

Rajoy, el líder de los populares, afronta el 20-N con un irregular balance en la oposición: dos derrotas a sus espaldas y un crecimiento espectacular en las encuestas a partir del inicio de la crisis. El presidente nacional del PP ha sabido jugar sus cartas los dos últimos años, administrando a la perfección la ventaja de su partido frente al PSOE. Para ello, café para todos. Con un clarísimo carácter conciliador, en su discurso no se ha escuchado desde 2009 ninguna palabra que pudiera alejar a parte de su electorado. De ahí que su principal crítica haya versado en torno a su dubitativo mensaje, a su incapacidad para decir claramente qué hará de llegar a la Moncloa. De hecho, varios dirigentes socialistas le han llamado en la intimidad -y alguno en público- el Señor Depende. Mariano es aquel que, en una entrevista en la SER, primero dice que no sabe si su ministro de Economía será hombre o mujer; y quien, apenas unos segundos después, afirma que ya tiene decidido quien ocupará esa cartera de ganar los comicios. Esperemos que, una vez en el Gobierno, no siga esta misma línea de desesperante vacilación.

4. Andalucía y Cataluña, claves

Ambas, Andalucía y Cataluña, resultarán hoy clave. Las dos siempre fueron bastiones del PSOE y parece que ahora, dos legislaturas después de ZP, el granero de votos se secó. En la primera se vaticina un vuelco histórico. Los socialistas lograron en 2008 un total de 36 diputados en Andalucía, frente a los 25 del PP. Ahora, cuatro años después, los populares se frotan las manos por el cambio que arriba. Además, los dirigentes regionales -con Arenas a la cabeza- ya miran de reojo a marzo, cuando se celebrarán los comicios autonómicos. Por primera vez, el azul podría teñir esta Comunidad. Paralelamente, el PSOE sí logra salvar (según prevén los sondeos) los muebles en Cataluña. Allí conseguiría la victoria en estas generales; gracias, evidentemente, al voto dividido de la derecha, que optará por CiU o PP. Aún así, en las dos regiones perderá un gran número de escaños y ambas son las dos Comunidades con mayor número de diputados, 60 y 47 respectivamente.

5. La irrupción (vuelta) de Amaiur

La izquierda abertzale vuelve al Congreso. Según los datos ofrecidos por el sondeo a pie de urna de RTVE, Amaiur se movería entre 6 y 7 escaños. Es decir, esta formación lograría grupo parlamentario propio. Una irrupción muy importante en la Cámara Baja; y que, además, conlleva relevantes consecuencias. En estas primeras elecciones democráticas sin ETA (o, al menos, sólo con la sombra de su fracaso); el crecimiento de esta formación responde a tantísimos factores que resulta imposible analizarlos en un único parráfo. Lo cierto es que su fuerza responde a una situación coyuntural, que habría que ver si se confirma a largo plazo. El PP tendrá que gestionar el fin de la disolución de la banda terrorista. Veremos como se mueve Rajoy en un marco en el que los independentistas radicales tenga más voz y como, además, maneja a los líderes más exasperantes de su propio partido.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Andalucía, epicentro electoral

Aparecieron los fantasmas de los socialistas. Su peor pesadilla. Ahora hablan (aunque sea a escondidas) de terror, de miedo, de pavor, de horror. Andalucía demuestra que lo infinito y eterno tan sólo existe en ese perfecto mundo de las Matemáticas. Fuera de él, en la realidad –donde se entremezclan creencias y pasiones-, las sumas y multiplicaciones no obtienen siempre el mismo resultado. La Comunidad Autónoma ya no se presenta como ese granero de votos tan amado por el PSOE y temido por los populares. Ahora podría darse la vuelta a la tortilla.


Lo insinuaron los comicios municipales del 22 de mayo y en breve podría confirmarlo las generales del 20-N. Entremedias, numerosas encuestas ya lo dicen, ya subrayan ese posible vuelco en Andalucía. Un cambio –una palabra a la que se sumó el PP, cuya sección regional mira de reojo al próximo marzo- que reflejó el último sondeo del Centro de Investigaciones Científicas (CIS). Los socialistas lograrían, según éste, entre 24 y 25 diputados; frente a los 34-35 de los populares y el solitario congresista de IU. El PSOE sólo mantendría su liderazgo en Sevilla, con un escaño más que el actual partido de la oposición (que vencería en el resto de provincias).

Por todo ello, los socialistas centran parte de su campaña electoral en Andalucía. Y los populares, expectantes siempre a los movimientos de su enemigo (al resguardo de esa distancia electoral), le siguen el juego. Griñán y Arenas se pican, y pasarán dos veces por cada provincia antes del 20-N. Y la ejecutiva nacional del PSOE quiso hacerse fuerte en Dos Hermanas, generando una poderosa –aunque ciertamente anacrónica- imagen: Rubalcaba, Guerra y González, juntos en un mitin después de 15 años. Allí, en el mismo velódromo donde Rajoy, hace tan sólo un año, impulsara la conquista de la Comunidad del Sur.



Escondido Zapatero, como ese florero sobre el que metaforizó González en varias ocasiones; Rubalcaba intentará salvar los muebles en una región donde continuará la pugna electoral tras el 20-N. En Andalucía, el PSOE no sólo se juega escaños del Congreso y el Senado; sino también el Gobierno de la Junta. Una carrera a la que no renuncia Griñán –el pacto con IU podría mantenerlo en el Palacio de San Telmo-. A Alfredo (así nos invita a llamarle) ya se lo comentaron, que él no es Barack Obama. Alfredo, No, you can’t.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Los 'turbomarianistas', una especie en alza

A Mariano Rajoy, candidato del PP a la presidencia del Gobierno, le dio estos últimos meses por “escribir” un libro sobre si mismo y presentarlo al público a falta de sesenta días para las elecciones generales. Y, será por las encuestas de las últimas semanas, por el olor a victoria, por el azul que ya tiñe la Moncloa o por el himno que resuena en la calle Génova; será porque el 20-N sonríe a los populares; será porque tras ocho años de exilio, la derecha parece que volverá a dirigir el país; o será simplemente porque el Poder hace amigos. Lo cierto es que en esa sala, en aquella habitación donde Rajoy presentó su autobiografía, no cabía un alfiler.

Fuente: Kap Digital

Allí aparecieron los que siempre le han escoltado, los que le apoyaron durante los años de luchas internas y fratricidas; los que no se escondieron cuando Aznar o Aguirre hablaban de imperiosa y necesaria renovación (siempre con ese juego del doble sentido, de la insinuación). Pero en la presentación de En confianza también se encontraban los otros, los que arrimaron el hombro cuando ya sólo las pintaban buenas, los que aguijonearon la credibilidad del líder del PP en época de vacas flacas y que, cuando conocían las cartas, apostaron a mano vista. Precisamente ellos son los que no pueden faltar en este tipo de actos. Sabedores de su curiosa lealtad y cuando apenas restan semanas para el reparto de nuevas carteras, deben reconvertirse. Son los que metieron el turbo; los que nunca fueron marianistas y ahora sí. Esos curiosos 'turbomarianistas'.

A pesar del tradicional hermetismo del PP, tan sólo hace falta remontarse a 2009 para retrotraer las voces discordantes. Jorge Moragas manifestó entonces en su blog la importancia de un “cambio de registro” y Eduardo Zapalana subrayó literalmente la necesidad de la renovación “sin forzar la catarsis”.


Esperanza Aguirre representa un caso aparte. Durante meses tejió un enrevesado entramado de alusiones e insinuaciones, con una única idea en la cabeza: sustituir a Rajoy al frente del PP. El Congreso de Valencia lo ganó Mariano y Espe tuvo que dar un paso atrás. Eso sí, en la hemeroteca quedarán sus palabras. Por ejemplo, cuando los periodistas le insistieron en el programa 59 segundos sobre si su apoyo a Rajoy era absoluto. “Inamovible, inquebrantable, de esta agua no beberé… Pues no, oiga, no”, dijo.

Y es que la existencia de trincheras invita a buscar un bando. Antes o después, uno debe posicionarse en un partido político. Básicamente, porque no hacerlo también implica consecuencias. Una opción que, en el caso de Rajoy, adoptaron algunos opinadores profesionales y tertulianos de televisión. Federico Jiménez Losantos abandonó la crítica y optó directamente por el insulto. Y en el Gato al Agua de Intereconomía evolucionaron de los ataques a Rajoy (cuando hablaban de líder débil e inseguro, con poca capacidad de reacción) a la alabanza continua. Ya saben, esos curiosos 'turbomarianistas'.

lunes, 12 de septiembre de 2011

El PSOE, dividido, rebusca en la izquierda

A pocas semanas para el 20-N, el socialismo anda a tientas, con las manos extendidas hacia el frente e intentando pegarse la menor ostia posible. Con un líder, según parece, con marcado carácter temporal (a no ser que Rucabalca consiga lo actualmente impensable y logre ganar las elecciones generales), algunos de los principales dirigentes del PSOE pretenden marcar ahora territorio, no vayan a quedarse fuera de la foto a partir del 21 de noviembre. Entre otros, Chávez ya tiene puesto en las listas andaluzas, lo que le garantiza un papel protagonista en el postzapaterismo; y la ex de IU, Rosa Aguilar, también (con el apoyo de Griñán y del propio Alfredo, y previo enfrentamiento público con Carmen Calvo).


Porque el PSOE se mueve, se encuentra en plena efervescencia (a nivel local, regional y nacional); aunque los focos de las cámaras no muestren las enormes sacudidas internas de la formación. Para la televisión no hay declaraciones que puedan inmiscuirse en la campaña de su candidato; y, además, nadie quiere convertirse en el rostro público de la divergencia. Todos saben que, previsiblemente, el 21-N comenzará una nueva etapa, un nuevo tiempo para el enfrentamiento y la discusión por hacerse con las riendas del partido. Entonces tendrán su oportunidad. Hablar ahora de más puede defenestrar sus posibilidades de futuro.

De esta forma, para conocer las entrañas socialistas resulta necesario recurrir a los periódicos –allí se esconden entre expresiones como “según altos cargos de la formación” o “tal y como confirmaron miembros de la ejecutiva”-. Aún así, la reciente reforma de la Constitución puso de manifiesto la división (que no es lo mismo que enfrentamiento) del partido. Por un lado, aquellos que quieren recuperar la deriva izquierdista del PSOE; por el otro, los que optan por una socialdemocracia centrista, más parecida a los Demócratas americanos o a los liberales alemanes.

En las Cámaras Alta y Baja ya hubo quien tomó la palabra para posicionarse. Los senadores Imanol Zubero y Roberto Lertxundi –de la federación vasca- confirmaron antes de votar la reforma constitucional su negativa a apoyarla. Por su parte, el congresista Antonio Gutiérrez mantuvo una postura similar; lo que le costó una sanción de 600 euros por romper la disciplina de voto. "El castigo por no hacerle el trabajo sucio a la derecha", dijo el socialista, quien afirmó que dejará la formación si el PSOE no cambia de política.

Mientras tanto, José Blanco opta por la demagogia a la hora de explicar el titubeo y el cambio de rumbo político del equipo de Gobierno de ZP. Según él, se hizo una reforma exprés de la Constitución “porque no daba tiempo a consultar a los ciudadanos”. Es decir, después de más de tres años sin adoptar las medidas oportunas para paliar la crisis; ahora, cuando apenas restaban tres meses para unas elecciones, no se podía poner otra urna y más papeletas para un referedum en los colegios electorales.

"Ya puestos, para qué votar en unas elecciones. Nos saltamos los comicios y así sí que ganamos tiempo. Suena cómico, pero en realidad es tragicómico. De comedia berlanguiana, con el portavoz del Gobierno haciendo de Luis Escobar en un remedo de la Escopeta Nacional. [...] Lo que más deja con la estupefacción en los labios es cómo se ha pulverizado en sólo 48 horas el juego de equilibrios y de respeto de las minorías en que se cimentó la Constitución y cómo se ha hurtado a los ciudadanos el debate de una reforma que hubiera requerido de meses y meses, y quién sabe si de años, de discusión pública”, subraya Juan Carlos Blanco, director adjunto de El Correo de Andalucía. Y después el PSOE teme que sus bases de izquierdas no acudan a votar; pero… -modo ironía on- ¿cómo pueden pensar eso? –modo ironía off-.

P.D.: Fuente foto Pepe Blanco: Quintopoder.es y Empresa informativa

martes, 28 de junio de 2011

Que viene el Doberman

El PSOE yace actualmente en la lona, con un ojo morado y sin saber todavía por donde le vino el golpe. El 22 de mayo resultó devastador para las filas socialistas y, mucho más, para una buena parte de los dirigentes del partido que no esperaban la debacle que les deparó las urnas. Recordemos que la cúpula de la formación hablaba días antes de los comicios de la posibilidad de mantener alguno de sus feudos; la realidad les dejó compuestos y sin novia (traducido, sin Sevilla, Barcelona, Castilla La Mancha y, previsiblemente, Extremadura, entre otras).

Ahora, el análisis difiere muchísimo de aquel que filtraban hace poco más de un mes y quince días. La opción de perder por los pelos en las generales se ha convertido en un necesario y desesperado grito de “salvemos los muebles”. Para ello, Rubalcaba –osease, el susodicho que dice llamarse también Alfredo- ya tomó las riendas del PSOE y quiere encauzar su labor hacia fines muy claros. En primer lugar, acercarse a las bases socialistas (de ahí su ronda por todo el territorio nacional) y, sobre todo, a los simpatizantes; con el objetivo de afianzar principalmente el voto de estos últimos, tendente a la abstención o al blanco.

En segundo lugar, el ataque directo al PP y a sus dos cabezas visibles, Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría. Con el primero lo tiene más fácil; dado el carácter batallador y de exquisita parlamentaria de la líder popular. Por ello, el gallego centra el discurso del todavía vicepresidente del Gobierno, como hiciera la semana pasada en varias de sus respuestas a las preguntas dirigidas desde la bancada de la oposición. Rubalcaba sabe dónde está la llaga del candidato a la Moncloa, y ansía meter el dedo y ahondar en esa herida. La falta de decisión de Rajoy, la incapacidad de trazar las líneas claras de su programa y esa imposibilidad de definirse definitivamente en grandes temas.

El número 2 de ZP quiere al presidente del principal partido de la oposición en la tribuna de prensa (tras sus continuos escaqueos en el último año y sus contestaciones difusas), respondiendo a cuestiones que pueden generar rechazo social. Hablando en plata, Rubalcaba quiere que Rajoy se moje en temas como el matrimonio homosexual (y la posibilidad de revocarlo en el caso de llegar a la Presidencia), el recorte de las pensiones, la ampliación de la edad de la jubilación, la reforma del sistema educativo y sanitario, de la ley de libertad religiosa y de la Ley de Memoria Histórica. Ansía que diga lo qué hará en el caso de que la Cámara Baja le invista definitivamente como Jefe de Gobierno.



El candidato socialista tan sólo desea que el PP enseñe sus cartas, porque considera seguramente que las posturas ideológicas de éste pueden restarle votos a los populares del arco del centro-izquierda y empujar a las urnas a unos votantes adormecidos (o, mejor dicho, indignados). Rubalcaba quiere acabar con esa postura adoptada por los populares desde que empezó la crisis: que el PSOE se desinfle por los efectos de la coyuntura.

De ahí que el único candidato de la primarias socialistas haya declarado que al PP no se le gana ya con la antigua tesis del Doberman. Hay que parar de elucubraciones sobre qué hará la oposición de llegar a la Moncloa y pasar a la fase de criticar lo que hará, porque el PSOE sabrá entonces efectivamente qué harán los populares. Aún así, algunos de los dirigentes de su partido no parecen haberlo entendido demasiado bien y centran sus críticas al PP en los supuestos duros recortes sociales que acometerá la derecha; recordando de nuevo a ese perro de la época de González.

Uno de los temas preferidos ahora, la posible implantación del mal llamado copago sanitario (que debería denominarse re-pago). El País publica esta semana que Génova pidió a FAES que elaborara un estudio sobre este sistema y, a pesar de que numerosos dirigentes populares han criticado esta opción –entre ellos la líder del PP en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, quien dijo que por el momento no se contempla-, algunos socialistas se empeñan en centrar el debate en que la oposición tiene un programa oculto que no comunicará a lo sociedad, pero que aplicará cuando llegue al Gobierno. Es decir, una mezcla de ese “que viene la derecha” y las teorías de la conspiración tan de moda en este país.

domingo, 29 de mayo de 2011

La oportunidad del PP (y el inicio de su desgaste)

Las urnas depararon el pasado 22 de mayo una victoria aplastante del PP en las municipales. Y, a falta de apenas 10 meses para las generales, la formación podría aprovechar ahora una oportunidad de oro que le permitiera ganar los próximos comicios de forma holgada e, incluso, alcanzar la mayoría absoluta. Desde luego, a nadie le resultaría demasiado sorprendente. Eso sí, el arduo camino comienza ahora; puesto que gobernar, aunque sólo sea en algunas Comunidades y Ayuntamientos, implica un importante desgaste.

Porque para que el PP consiga finalmente su gran objetivo -ese que persigue desde hace siete años y que en el camino nos dejó a la niña de Rajoy y al primo del mismo (ese que dudaba del cambio climático)- los populares tendrán que hacer gala ahora de una enorme responsabilidad y concepto de Estado; apartar a un lado a su facción más 'facha' e impulsar medidas económicas que palien el desempleo (en la medida de sus posibilidades). Todo lo demás sobra.

De cara a las generales, una de las grandes claves de la victoria del PP será, sin lugar a dudas, que continúe el descontento dentro de las filas socialiastas y que su electorado siga sin movilizarse (opte por la abstención, el voto en blanco o por apoyar a otra formación, como IU y UPyD). Para ello, resulta indispensable que las posturas más conservadoras de los populares no se manifiesten; que queden difuminadas detrás de iniciativas de carácter económico y de revitalización del empleo. De hecho, la mayoría de dirigentes del PP insistieron en lo mismo: gobernar para todos. Y, aunque es cierto que los ganadores siempre repiten dicha consigna, la insistencia de algunos fue mayúscula.

En Sevilla, un claro ejemplo. “Tras mucho tiempo soportando comentarios por todos conocidos, no voy a defraudar ni a la militancia popular ni a todos aquellos que me han prestado su voto”, aseguró Zoido. Él lo tiene claro. En una ciudad de gran tradición socialista y de izquierdas, su victoria responde a las ansias de cambio de una población cansada de los tejemanejes de los políticos, de los trapicheos tras bambalinas. Es un voto prestado por cuatro años.

Cometería un gran error el dirigente popular si permite que el área más rancia y derechona del PP maneje los hilos del Consistorio. Entonces, perderá las próximas elecciones locales, porque los socialistas volverán a acudir a las urnas. Aunque, para eso, quedan cuatro años. Pero para las generales tan sólo 10 meses. Y el hastío de la población depende mucho del momento -incluso diría del instante-. El hartazgo de la izquierda puede evaporarse en un abrir y cerrar de ojos si el PP no mantiene bien atado a su sector más radical e intransigente.

El desgaste de los populares comenzó la misma jornada electoral, incluso antes de la contundente victoria sobre el PSOE. Por ejemplo, la candidata del PP de l'Alfàs del Pi, Maite Huerta, trató de impedir ese día que una discapacitada extranjera votara porque la persona que la acompañaba tocó el sobre. Actos como éste perjudican a la candidatura de Mariano Rajoy.

lunes, 9 de mayo de 2011

Campaña

Las elecciones municipales se juegan en la web y en la televisión. En TVE lo han tenido claro desde el principio y, cada vez que emiten el bloque de información relativa a la campaña, recalcan que están obligados por ley a dar dichos vídeos de los partidos políticos. Una forma de propaganda en la que los periodistas del medio público hacen hincapié: "los profesionales de RTVE no están de acuerdo con esta emisión, cuya elaboración no responde a criterios periodísticos". Así, los principales partidos comenzaron ya también su particular batalla. A continuación, los mejores vídeos:

Nuestras Manos (IU):



Corre, vota (PSOE):



Confianza (PP):


viernes, 6 de mayo de 2011

El (des)andalucismo

En 1990, Pedro Pacheco desembarcó con fuerza en el Parlamento Andaluz tras hacerse con las riendas del Partido Andalucista (PA) un poco antes. Desde luego, eran otros tiempos. Los mejores de esta formación, sus años dorados. Por entonces obtendría el mejor resultado (10 escaños) de su historia en la cámara regional; impulsado, a su vez, por las generales de 1989, cuando el partido regresó al Congreso (2 escaños) después de dos legislaturas de ausencia. En la Cámara Baja, tan sólo en 1979 consiguió mayor representatividad: 5 escaños. Así, la última década del siglo XX comenzó con un importante proceso de "des-andalucización". De hecho, a nivel nacional, el PA pasó de los 326.000 votos de 2009, a los 212.687 de 1989 y a los apenas 68.679 de 2008 -en este caso, como Coalición Andalucista (CA)- . Por su parte, en las autonómicas, el partido logró en 1990 cerca de 296.500 apoyos y en 2008 tan sólo 123.776.

Una caída en picado que se reproduce en los administraciones municipales, donde mayor poder debería tener una formación regionalista de estas características; ya que el ciudadano opta en las generales por los grandes partidos mayoritarios. El PA tan sólo gobierna actualmente en 30 localidades de la Comunidad Autónoma -ninguna capital de provincia y sólo dos grandes municipios, Utrera y San Fernando-. Además, el número de concejales que ostentaba ha ido cayendo con el tiempo, perdiendo representatividad en las grandes ciudades. Así, por ejemplo, en Sevilla le costó componer la lista con la que presentarse a los próximos comicios del 22 de mayo; y, de volver a quedarse fuera del pleno (lo más probable), peligra su supervivencia en la capital hispalense.

Evidentemente, este proceso responde a una serie de factores sociológicos y políticos, propios de la idiosincrasia andaluza. En primer lugar, el discurso nacionalista no ha calado en la población, tan sólo en la extrema izquierda más radical, que pretende imitar a los grupos independentistas de Cataluña, País Vasco o Galicia. De hecho, las Juventudes Andalucistas (JJAA) reproducen en su bandera la estrella de las cinco puntas.



Pero es que, además, en estos separatistas o federalistas tan poco ha funcionado el discurso del PA, puesto que sus iniciativas se aproximan más a una ideología de centro y de derechas -aunque se declare progresista-. Así, el voto saliente de los andalucistas suele recaer en el PP, como bien demuestran las últimas elecciones regionales, cuando los cinco escaños del CA se trasladaron a los populares.

sábado, 16 de abril de 2011

De cómo se acelera una noticia

Las noticias dependen, en gran medida, del destino. Un sino que siempre va acompañado de trabajo. Ocurrió esta semana un curioso suceso. Comencé a investigar la composición de las listas electorales que los diferentes partidos políticos iban a presentar a los comicios municipales del 22 de mayo. Mi objetivo: observar qué papel jugaban en éstas las mujeres y analizar las posibles consecuencias en ellas de la Ley de Igualdad -aprobada por el Congreso en 2007-. Las pesquisas dieron sus frutos inmediatamente. El documento que el PA presentó a los medios de comunicación incumplía la normativa.

Ya tenía titular. Así que tan sólo quedaba confirmarlo con el propio partido político. El reportaje estaba previsto que saliera este fin de semana, pero los hechos se precipitaron. El viernes por la mañana llegó a la redacción una nota de prensa de UPyD donde señalaba que "el documento de los andalucistas rozaba la ilegalidad" y apuntaba en la misma dirección.

Inmediatamente, llamamos a los dirigentes locales del PA para que nos dieran su opinión al respecto. Ninguno contestó al teléfono, así que optamos por rápidamente publicar en la web toda la información. Es decir, que la lista que la formación presentó oficialmente a los medios de comunicación incumplía la Ley de Igualdad. En concreto, la disposición primera adicional de dicha normativa; donde se obliga a que, como mínimo, un 40% de los integrantes de las listas sean mujeres. En el caso del PA, dicho porcentaje era del 37%.

Pues bien, resulta que por la tarde volvemos a ponernos en contacto con los andalucistas. Y, en efecto, nos confirman que dicha lista (la que presentaron a los medios en una rueda de prensa) tenía un error. Ahora bien, dicen que la modificaron y que ya a la Junta Electoral de la Zona presentaron una sin errores.

Lo curioso está en que los andalucistas achacan ahora a UPyD el falsear la lista y plantear unos argumentos inválidos, ya que las acusaciones de dicho partido se basaban en el documento que el PA dio a conocer a los medios. El problema radica en que los andalucistas nunca comunicaron la modificación de dicho listado. Ellos alegan que enviaron una nota de prensa informando -a la redacción de Europa Sur no llegó y, de hecho, ningún otro medio de comunicación de la ciudad recogió ese cambio-. Por tanto, me pregunto: ¿No será que el PA no quiso que se difundiera que se habían equivocado a la hora de elaborar la lista? ¿No será que el PA no quería que se conociera su error?